Bujías
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Principios
La chispa
La bujía desempeña un papel fundamental en el motor de gasolina. Es la que prende la mezcla aire-combustible. La calidad del encendido influye directamente en varios aspectos muy importantes tanto para la calidad de la conducción como para el medio ambiente. Afecta, entre otros, el arranque, la estabilidad de la marcha, el rendimiento y la eficacia generales del motor, y la reducción de emisiones nocivas.
Teniendo en cuenta que una bujía debe inflamar una nueva carga de aire y combustible entre 500 y 3500 veces por minuto, queda clara la dificultad de su tarea y la importancia de la tecnología de la bujía para cumplir las normas de emisión actuales y reducir el consumo de combustible.
Funcionamiento de un motor de gasolina
El aire ambiente se introduce en el cilindro del motor de gasolina. El combustible se suministra por medio de la inyección o el carburador. Así se forma una mezcla combustible que se enciende por medio de la chispa. Este es un resumen del funcionamiento de un motor de cuatro tiempos actual:
1. Admisión: el émbolo se mueve hacia abajo y crea una zona de baja presión. Entonces entran aire y combustible a través de las válvulas de admisión.
2. Compresión: los émbolos vuelven a moverse, esta vez hacia arriba, y comprimen enormemente la mezcla. Los gases se inflaman cuando el émbolo se aproxima al punto muerto superior.
3. Generación de potencia: la temperatura de los gases inflamados en la cámara de combustión alcanza rápidamente los 2600 °C y la presión aumenta hasta 120 bar. El émbolo se empuja hacia el cigüeñal a velocidades superiores a 20 metros por segundo.
4. Escape: los gases quemados salen por la válvula de escape en el siguiente movimiento ascendente del émbolo del cilindro.
Punto de instalación de la bujía
La bujía se atornilla en la culata.
En la parte superior de la bujía, visible desde el exterior del motor, está el punto de conexión eléctrica. Según la tecnología utilizada, en este conector se introduce la pipa de bujía / el conector del cable de bujía de alta tensión o bien —en versiones más modernas— puede tener su propia espiral o bobina de encendido tipo «lápiz».
El otro extremo de la bujía, que sobresale de la cámara de combustión, contiene los electrodos de chispa. Cuando el motor está en funcionamiento, el alto voltaje aplicado a la bujía genera un arco eléctrico entre los electrodos. Este arco crea una zona de calor intenso que inflama la mezcla aire-combustible.
- Terminal eléctrico
- Válvula de admisión
- Válvula de escape
- Electrodos de chispa
- Cámara de combustión
- Émbolo
Orden de Encendido
Secuencia de encendido
En sistemas anteriores, una bobina de encendido genera el alto voltaje necesario para inflamar la mezcla aire-combustible.
Un delco mecánico garantiza la llegada de este voltaje a la bujía del cilindro correcto en el momento adecuado.
El alto voltaje de encendido llega a través de la tapa del delco y el filamento de alta tensión de encendido conectado al terminal de la bujía. Desde aquí, accede al extremo del electrodo central y, cuando hay suficiente voltaje para superar la resistencia de la cámara de aire entre el electrodo central y el electrodo de masa, la energía eléctrica descarga a tierra en forma de chispa.
En sistemas más modernos, es frecuente que haya una «bobina tipo lápiz» incorporada directamente a cada bujía. Con estos sistemas de encendido totalmente electrónicos, no se requieren delcos mecánicos ni cables de bujía de alto voltaje.
Estructura
Terminal de conexión
El terminal de conexión es, por lo general, una conexión SAE con forma de «barril» o una rosca de 4 mm. Un filamento de bujía de alta tensión, o bien una bobina tipo lápiz, se conecta al terminal. Esta conexión permite transmitir el alto voltaje al extremo de encendido de la bujía.
Junta
El anillo de estanquidad impide que se produzcan fugas de gases de combustión más allá de la bujía, debido a las presiones de combustión, extremadamente elevadas. Con ello, evita pérdidas de presión en el cilindro.
Otra función importante es suministrar una buena conducción del calor a la culata, y homogeneizar las distintas propiedades expansivas del alojamiento de la culata y la bujía.
Electrodo central
El electrodo central de una bujía NGK estándar está hecho básicamente de una aleación de níquel. Desde el extremo de este electrodo, la chispa debe saltar al electrodo de masa. Las bujías NGK tienen el núcleo de cobre, lo que mejora considerablemente la conductividad y evita el precalentamiento.
Aislador
El aislante cerámico tiene dos funciones. La principal es suministrar un grado elevado de aislamiento eléctrico, lo que impide que los altos voltajes descarguen a tierra externamente a través de la carcasa del motor u otros componentes. Asimismo, permite una transmisión eficaz del calor de la combustión, desde el extremo inflamable de la bujía hasta la culata.
Sellos internos
Los sellos internos generan una conexión impermeable a los gases entre el aislador y el alojamiento metálico. El sello está formado por un anillo de talco rodeado por dos anillos de estanquidad de acero inoxidable adicionales. Mientras se fabrica la bujía, el anillo de talco se compacta bien, lo que garantiza un perfecto sellado al vacío.
Resistencia
Para garantizar la compatibilidad electromagnética (CEM) y, por ende, un buen funcionamiento de la electrónica de a bordo, se emplea una resistencia cerámica en el interior de la bujía, como dispositivo de eliminación de interferencias.
Se fabrica mediante una fusión de compuestos de carbón y vidrio, que forman un componente sólido dentro de la bujía. También impide las interferencias con componentes electrónicos no situados en el vehículo, p. ej., televisores y radios domésticos.
Limitación de fugas eléctricas
La limitación de fugas eléctricas corrugada del exterior del aislante impide que haya fugas de energía eléctrica en el suelo de la carrocería del vehículo. Para ello, incrementa el recorrido que la corriente debería completar para alcanzar el punto de tierra que aporta la caja metálica.
Es como disponer de una sección del aislante bastante más elevada, que garantice que la energía eléctrica tome la vía de menor resistencia, a través del electrodo central.
Caja metálica
El alojamiento o caja metálica también tiene un papel importante en la conductividad térmica de la bujía, al ser parte del mecanismo de transmisión de calor desde el aislante hasta la culata. El hilo de una bujía NGK se forma enrollándolo, en vez de cortarlo. Tiene la ventaja de carecer de extremos puntiagudos que puedan dañar el orificio roscado de la culata.
Electrodo de masa
El electrodo de masa de una bujía NGK estándar está hecho de una aleación especial de níquel. Suministra el polo eléctrico opuesto al electrodo central.
Requerimientos
La ventana de temperatura óptima
Margen de temperatura óptimo
Para un funcionamiento adecuado continuo, el extremo de encendido de la chispa debe mantenerse dentro de un rango térmico determinado.
El umbral inferior de esta ventana es una temperatura, en el extremo de encendido, de 450 °C, la llamada temperatura de autolimpieza. Por encima de este umbral térmico, las partículas de carbono acumuladas en el extremo del aislador se queman.
El carbono es un subproducto del proceso de combustión, que se deposita en las superficies del interior de la cámara de combustión. Si la temperatura de funcionamiento del extremo de encendido se mantiene siempre por debajo de los 450 °C, se pueden acumular partículas de carbono conductoras de la electricidad, que forman depósitos hasta que el voltaje de encendido recorre la capa de carbono hacia el suelo del vehículo, en vez de formar una chispa en el espacio intermedio.
Una temperatura del extremo de encendido superior a 800 °C puede calentar los electrodos hasta prenderlos, lo que puede inflamar la carga entrante antes de producirse la chispa. Como resultado, se produce un encendido incontrolado, que genera una combustión anormal y posibles daños en el motor.
El significado del grado térmico
Qué significa el grado térmico
La generación de calor varía enormemente entre motores. Por ejemplo, un cortacésped generará menos calor que un coche de carreras; un motor turbopropulsado puede calentarse bastante más que un motor de aspiración natural.
Por lo tanto, debe escogerse una bujía que pueda transmitir hasta la culata una cantidad de energía térmica rigurosamente definida, y garantizar la preservación del rango térmico de funcionamiento.
El grado térmico de una bujía nos informa de su potencia térmica. En todas las bujías NGK, a mayor grado térmico, mayor potencia térmica.
La cifra correspondiente al grado térmico se especifica en el número del componente térmico, que consta en el cuerpo de las bujías NGK (p. ej., BKR6ES).
Conducción térmica y flujo calorífico
La gran mayoría de la energía térmica que se transmite desde el electrodo central lo hace a través del hilo y la junta. Una pequeña cantidad se disipa por la parte exterior del aislante y por encima del electrodo central.
El aislante absorbe el calor de la cámara de combustión y lo conduce hasta el interior de la bujía. Cuando el aislante entra en contacto con la caja metálica, se conduce el calor.
En consecuencia, al aumentar o disminuir la superficie de contacto que hay entre el aislante y la caja metálica, puede escogerse la capacidad de la bujía para disipar más o menos calor hacia la culata contigua.
La superficie del aislante en la cámara de combustión es inferior en el caso de bujías con una potencia térmica superior (zona marcada en rojo), mientras que en las que tienen una potencia térmica inferior dicha superficie es mayor.
Requerimientos especiales
Desgaste
Los intervalos de sustitución de bujías recomendados por los fabricantes de automóviles pueden variar entre 20.000 y 120.000 kilómetros (12.500-75.000 millas).
Esto representa un reto, pues cada chispa supone el desgaste de una cantidad microscópica de material del electrodo. Mediante esta «erosión por chispa», el hueco crece y cambia de forma, por lo que el voltaje de encendido necesario aumenta en unos 500 voltios por cada 20.000 kilómetros (12.500 millas).
Estos efectos pueden contrarrestarse mediante el uso de múltiples electrodos de masa o materiales del electrodo resistentes al desgaste, como el platino y el iridio. Hoy en día, las aleaciones de iridio son la variante más moderna y resistente a la erosión.
Combustión eficiente y emisiones
Los motores de hoy en día deben cumplir unas estrictas normas ambientales. Por eso uno de los grandes retos es mejorar el rendimiento del motor y reducir el consumo de combustible, así como disminuir las emisiones nocivas.
En los últimos años ya se han logrado reducciones importantes de las emisiones nocivas. Además, se han minimizado las emisiones de dióxido de carbono, a pesar de que, en muchos casos, los vehículos se han vuelto más pesados.
La fiabilidad del encendido durante toda la vida útil de la bujía también desempeña un papel esencial en el proceso.
Reducción
En general, el tamaño físico y la cilindrada de los motores de gasolina se está reduciendo, pero con una potencia de salida igual o mayor a la de antes. Esta tendencia recibe el nombre de «downsizing» (reducción de tamaño). Mediante esta estrategia, se reducen tanto el consumo de combustible como la contaminación ambiental.
A fin de disponer de la potencia de salida necesaria, es frecuente utilizar estos motores junto con algún tipo de dispositivo de sobrealimentación, como, por ejemplo, un turbocargador o un sobrecargador (compresor).
En estos motores, las válvulas de admisión y escape suelen ser mayores, al igual que los canales de refrigeración. Como resultado, queda menos espacio para la instalación de bujías.
Debido a estas restricciones de espacio, las bujías utilizadas en esta clase de motores suelen tener un diámetro de la rosca reducido, de 12 mm, en lugar de 14 mm, el más convencional. Cuanto más compacta sea la bujía, menor será el grueso de la pared del aislante. Esto supone un reto para el diseño de bujías, pues debe mantenerse una rigidez dieléctrica elevada, para hacer frente a las crestas de tensión.
- Orificio grande de la bujía
- Aislante cerámico
- Diámetro pequeño de la válvula
- Hexagonal
- Rosca
- Canales de refrigeración menores
El gas como combustible
Cada vez son más los motores convertidos para «funcionamiento ambivalente», es decir: se están adaptando para poder funcionar con gasolina convencional o gas (GLP/GNC).
Este cambio puede afectar considerablemente las bujías. La combustión del gas es similar a la del funcionamiento a base de gasolina normal, pero hay varios aspectos a tener en cuenta. La combustión del GLP aumenta la carga térmica de la bujía, lo que incrementa las temperaturas del extremo de encendido en unos 80 grados Celsius o más.
La mezcla aire-gas cuesta más de quemar. Se requiere un voltaje de encendido hasta 5.000 veces superior al de la gasolina. A raíz de este incremento en el voltaje, todo el sistema de encendido, en especial las bobinas, se somete a una tensión muy superior.
Tipos de bujía
Las bujías varían en forma, diámetro, longitud de la rosca, y número y forma de los electrodos, así como en los materiales del electrodo empleados. Estos son algunos de los tipos de bujías que se utilizan actualmente.
Bujías con varios electrodos de masa
Una opción para prolongar la vida útil de una bujía estándar es incorporarle varios electrodos de masa. Evidentemente, la chispa se descarga a través del conducto de menor resistencia; por lo tanto, al irse desgastando cada electrodo, la chispa pasará a otro electrodo, menos desgastado. Como resultado, el desgaste se distribuye entre todos los electrodos disponibles, lo que reduce el crecimiento general del espacio entre electrodos y, por lo tanto, prolonga la vida útil.
Bujías de iridio
En la actualidad, las bujías de iridio de NGK representan la solución tecnológica de mayor calidad. Llevan un pequeño chip de aleación de iridio incorporado al electrodo central. Mediante un proceso especial con láser, dicho chip se suelda en el lugar correspondiente.
El metal precioso (noble) iridio es uno de los más duros del mundo. Con un punto de fusión elevadísimo —más de 2450 ° Celsius— es muy resistente a la erosión por chispa. Al utilizarlo,
la vida útil de las bujías aumenta en más del 200 % en comparación con las bujías estándar. Además, gracias al metal noble, el electrodo central puede diseñarse con un diámetro muy menor, normalmente de 0,6 mm, pero puede llegar a los 0,4 mm. Estas características reducen considerablemente el voltaje de encendido, además de contribuir a mejorar la distribución del frente de llama en la cámara de combustión.<br>Hay también un «efecto de autolimpieza» adicional: independientemente de la temperatura de funcionamiento actual, las descargas eléctricas se producen en el espacio anular que hay entre el electrodo central y el recorrido aislante. Estas descargas queman cualquier carbonilla que pueda quedar.
Bujías de platino
El uso del metal precioso (noble) platino aporta un material de electrodo altamente inalterable, que permite reducir notablemente el diámetro del electrodo (normalmente 0,8 mm), sin perjudicar la vida útil. Debido a su electrodo central «de hilo delgado», el voltaje requerido es inferior y se dispone de una posición de encendido más constante. Hay aire de buena calidad circulando en torno a la posición de encendido, lo que mejora la distribución del frente de llama en la cámara de combustión y supone otra ventaja del diseño de hilo delgado. Además, muchos de estos tipos de bujía tienen un chip de platino incorporado al electrodo de masa, para prolongar aún más la vida útil.
El platino también se utiliza en el electrodo central de algunos tipos de bujía con varios electrodos de masa, sin hilo delgado, para prolongar la vida útil.
Bujías de encendido con corte en «V» en el electrodo central
El electrodo central de esta bujía dispone de una ranura en forma de V en la cara superior. Como resultado, la chispa se produce en los extremos exteriores del electrodo y llega mejor a la mezcla inflamable. Durante el mismo espacio de tiempo, dicha mezcla proporciona un mayor crecimiento del núcleo de la llama.
No se reduce la vida útil.
Bujías con galga auxiliar
Estas bujías están pensadas para motores y modos de conducción en los que se genera más carbonilla. Las bujías con galga auxiliar incorporan una caja metálica situada al lado del aislante. Si se arranca el motor con demasiada carbonilla acumulada en el recorrido aislante, lo habitual es que la corriente de encendido encuentre la trayectoria de menor resistencia y fluya por encima de la carbonilla antes de llegar al suelo, en vez de saltar el espacio de chispa deseado.
Sin embargo, al llegar la caja metálica hasta el aislante, el pequeño espacio que hay entre ambos presenta un recorrido eléctrico más sencillo que el desplazamiento hasta la base del aislante. La chispa se descarga en la caja metálica, de manera que la mezcla aire-combustible sigue inflamándose. En cuanto la bujía alcanza la temperatura de autolimpieza de 450 °C, se quema la carbonilla y la chispa puede volver a emprender el trayecto normal a tierra a través del electrodo de masa.
Bujías de descarga semisuperficial
Estas bujías garantizan un arranque en frío seguro cuando el aislante está tiznado. Incluso limpian el aislante con temperaturas inferiores a la de autolimpieza.<br>Para ello, disponen de un mínimo de dos electrodos de masa, dispuestos lateralmente en un recorrido aislante estrechado.
Si el aislante está limpio, la chispa se produce entre la punta del electrodo central y la de uno de los electrodos de masa, en dirección al extremo exterior.
Si el aislante está tiznado, primero la chispa se desliza por el recorrido aislante, pero luego salta hasta el extremo inferior del electrodo de masa, al ser una trayectoria más fácil que recorrer todo el aislante hasta llegar a tierra.
Mediante este proceso, no sólo se quema la mezcla aire-combustible, sino que con cada chispa también se limpia la carbonilla del recorrido aislante. Gracias a este proceso, se produce un salto normal de chispas entre el electrodo central y el electrodo de masa.
Bujías híbridas
La tecnología híbrida se desarrolló para los motores que, debido a su diseño, tienden a acumular mayores depósitos de carbonilla. Las bujías híbridas combinan las características de las bujías de platino de electrodo central y las bujías de descarga semisuperficial. Llevan un electrodo de masa «normal» y dos electrodos auxiliares de masa laterales más pequeños.
El electrodo central de platino, de diámetro pequeño, mantiene el voltaje de encendido necesario en un nivel bajo y garantiza una óptima distribución del frente de llama. Gracias a la resistencia del platino, la distancia entre electrodos se mantiene prácticamente constante durante toda su vida útil. La tecnología de descarga semisuperficial garantiza un arranque en frío óptimo aun con el aislante tiznado, así como la eliminación de la carbonilla incluso por debajo de la temperatura de autolimpieza.
Bujías de competición
Las bujías de competición deben poder resistir las cargas extremas que se producen en los motores de alto rendimiento. Las velocidades del motor cambian muy rápido, llegando a superar a menudo las 15.000 r. p. m. en algunas aplicaciones.
La temperatura, la presión, las vibraciones y las corrientes en la cámara de combustión son tan elevadas que los electrodos de masa convencionales podrían romperse o sobrecalentarse.
Por eso las bujías de competición empleadas en los entornos más extremos, como la F1, se diseñan con un electrodo de masa en forma anular. La chispa se desliza desde el electrodo central, pasando por el recorrido aislante, hasta el electrodo de masa, en lugar de saltar una cámara de aire.
Bujías de GLP/GNC
Las bujías de encendido GLP Laser Line son bujías dobles de metal precioso especialmente desarrolladas para motores a gas. En estas bujías, la punta del electrodo central es de iridio, mientras que el electrodo de masa lleva un chip de platino. Ambos metales preciosos son muy resistentes a la erosión por chispa, a pesar de los voltajes de encendido superiores que se requieren en los motores a gas. El electrodo de masa incorpora un núcleo especial de cobre adicional, que proporciona una conductividad térmica óptima; la estructura electrónica lleva un revestimiento de aleación de níquel que protege de la corrosión, mayor en los motores a gas.
Estas bujías también admiten el voltaje de encendido superior requerido en los motores a gas. Al tener un diámetro de electrodo central de 0,6 mm, necesitan menos voltaje de encendido para generar la chispa, lo que reduce la carga en las bobinas de encendido. Para disminuir aún más el voltaje de encendido necesario, incorporan un espacio entre electrodos predeterminado de serie de 0,8 mm.
Funcionamiento de las bujías
Las bujías varían en forma, diámetro, longitud de la rosca, y número y forma de los electrodos, así como en los materiales del electrodo empleados. Estos son algunos de los tipos de bujías que se utilizan actualmente.
Bujías de encendido con corte en «V» en el electrodo central
El electrodo central de esta bujía dispone de una ranura en forma de V en la cara superior. Como resultado, la chispa se produce en los extremos exteriores del electrodo y llega mejor a la mezcla inflamable. Durante el mismo espacio de tiempo, dicha mezcla proporciona un mayor crecimiento del núcleo de la llama.
No se reduce la vida útil.
Bujías con galga auxiliar
Estas bujías están pensadas para motores y modos de conducción en los que se genera más carbonilla.
Las bujías con galga auxiliar incorporan una caja metálica situada al lado del aislante. Si se arranca el motor con demasiada carbonilla acumulada en el recorrido aislante, lo habitual es que la corriente de encendido encuentre la trayectoria de menor resistencia y fluya por encima de la carbonilla antes de llegar al suelo, en vez de saltar el espacio de chispa deseado.
Sin embargo, al llegar la caja metálica hasta el aislante, el pequeño espacio que hay entre ambos presenta un recorrido eléctrico más sencillo que el desplazamiento hasta la base del aislante. La chispa se descarga en la caja metálica, de manera que la mezcla aire-combustible sigue inflamándose. En cuanto la bujía alcanza la temperatura de autolimpieza de 450 °C, se quema la carbonilla y la chispa puede volver a emprender el trayecto normal a tierra a través del electrodo de masa.
Bujías con varios electrodos de masa
Una opción para prolongar la vida útil de una bujía estándar es incorporarle varios electrodos de masa. Evidentemente, la chispa se descarga a través del conducto de menor resistencia; por lo tanto, al irse desgastando cada electrodo, la chispa pasará a otro electrodo, menos desgastado. Como resultado, el desgaste se distribuye entre todos los electrodos disponibles, lo que reduce el crecimiento general del espacio entre electrodos y, por lo tanto, prolonga la vida útil.
Instalación
El par de apriete adecuado
Para garantizar la instalación correcta de una bujía se requiere una llave dinamométrica, ya que es casi imposible calcular el par de apriete correcto, incluso para un técnico profesional.
La razón es que el par de apriete se calcula multiplicando dos valores entre sí: la fuerza aplicada y la distancia desde la que dicha fuerza se aplica en relación al centro de giro.
Casi todos los fallos en las bujías se deben a un par de apriete incorrecto. Si éste es demasiado bajo, se pueden producir pérdidas de la compresión y sobrecalentamiento de la bujía. Además, el exceso de vibración podría dañar el aislador o el electrodo central.
Si el par de apriete es demasiado alto, la caja metálica de la bujía sufrirá demasiada tensión y probablemente cederá. La caja también podría dilatarse o deformarse. La dilatación provoca alteraciones en las zonas de disipación de calor; las consecuencias pueden ser el sobrecalentamiento y la fundición de los electrodos, o incluso daños en el motor.
Resumen de los ajustes del par de apriete
Los pares de apriete dependen del material de la culata y del diámetro de la rosca.
Vídeo de instalación
Fíjese en cómo trabaja un profesional de NGK SPARK PLUG. Verá que, si se presta atención a todos los pasos importantes del procedimiento, las bujías se pueden instalar rápidamente y de un modo seguro.
Diagnosis
Aspecto del extremo de encendido
Aspecto normal
Este es el aspecto que debe tener una bujía en buen estado. Es normal que esté de color blanco-gris o marrón claro. Esta coloración es el resultado de los aditivos del combustible y el aceite, que, al quemarse, dejan residuos. Con una bujía como esta, la combustión será controlada y normal.
Depósitos
Esta bujía tiene una gran cantidad de depósitos acumulados. La razón puede ser una mala calidad del combustible, un consumo elevado de aceite debido al desgaste mecánico del motor o la combustión de líquido refrigerante provocada por desperfectos en las juntas de la culata. Como resultado, los depósitos podrían inflamarse y encender la mezcla aire-combustible antes de que salte la chispa, lo que daría lugar a encendidos incontrolados.
Rotura del aislante
Una rotura del aislante como la de la imagen puede causar daños en el motor. Las causas principales de dichas roturas son la utilización de un par de apriete incorrecto, unas condiciones de combustión anormales o la caída de las bujías sobre una superficie dura (p. ej., el suelo del taller) antes de instalarse.
Sobrecalentamiento
En esta bujía, el electrodo de masa y el central casi se han fundido entre sí. Puede ocurrir si la bujía se sobrecalienta extremadamente. En este caso, es posible que el motor también sufra graves desperfectos, debido a la formación de puntos calientes locales. Asimismo, puede haber daños en la cabeza del émbolo o en las válvulas. Puede provocarlos la presencia de una bujía inadecuada (grado térmico incorrecto) o un mal funcionamiento del motor, lo que genera piqueteo o detonaciones.
Carbonilla
Esta bujía está llena de carbonilla. La carbonilla aparece al utilizar la bujía frecuentemente a temperaturas inferiores a la de autolimpieza (450 °C), como cuando solo se recorren trayectos cortos. Otras causas pueden ser la selección de un grado térmico incorrecto (demasiado frío) o una mezcla aire-combustible demasiado rica.